martes, 19 de agosto de 2014

La Mujer Vestidad del Sol - La Era de María

En este mes de Agosto, dentro de la Octava de la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María en Cuerpo y Alma a los Cielos, queremos rendirle homenaje a Nuestra Santísima Madre presentando el libro, ‘LA MUJER VESTIDA DEL SOL – LA ERA DE MARÍA’, escrito por andrésdeMaría, español, nacido en Orduña (Vizcaya), uno de los responsables del Movimiento Sacerdotal Mariano y de los comienzos de la ‘Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento’ en Valladolid, quien con gran unción del Espíritu Santo empalma en este libro diversos mensajes y revelaciones proféticas dados por los Sagrados Corazones de Jesús y María a videntes y almas especiales, de este tiempo y del siglo pasado, los cuales están interconectados entre sí por el mismo llamado del Cielo y que nos abren caminos de esperanza para estos tiempos trascendentales de la historia de la humanidad.

Libro: La Mujer Vestida del Sol – La Era de María
Escrito por: Andrés Villate Tellaeche



La Mujer Vestida del Sol
La Era de María 

(2014)

(Para descargar el libro hacer 'clic' en la imagen)



lunes, 18 de agosto de 2014

17 de Agosto, Festividad de Santa Beatriz da Silva e Menezes

Santa Beatriz da Silva e Menezes (1424-1492) nació en Ceuta, ciudad del norte de África asomada al Mediterráneo, y que en aquella época se encontraba bajo el dominio de la corona de Portugal, en el año 1424. Sin embargo, la tradición del primer convento concepcionista de Toledo considera a Campo Mayor, villa portuguesa, como la patria de su madre fundadora. Portuguesa de origen, pasó la mayor parte de su existencia terrena en tierra de España. Su padre, don Ruy Gomes de Silva, aún joven, combatió en la conquista de la referida ciudad de Ceuta, en 1415; y se portó con tanto denuedo y valor, que el capitán de la plaza, de nombre don Pedro de Meneses, le premió concediéndole en matrimonio a su propia hija Isabel. Ésta, por diversos enlaces, estaba emparentada con las casas reales de España y Portugal. El matrimonio tuvo 12 hijos. En el año 1447, al casarse Isabel, hija de Juan príncipe de Portugal, con Juan II rey de Castilla, llevó consigo a tierras de Castilla a Beatriz, la cual había cumplido los veinte años. Sin embargo, pasado cierto tiempo, debido a que su belleza provocaba la admiración de los nobles o, quizás, porque la misma reina temía ver en ella una peligrosa rival, sus celos fueron tan grandes que, por quitarla de delante de sus ojos, la encerró en un cofre, durante tres días, sin que en ellos se le diera de comer y de beber. Pero acudió en su defensa la Reina del Cielo.

«La Virgen María se le apareció con hábito blanco y manto azul y el Niño Jesús en brazos, y, luego de haberla confortado con cariño maternal, le intimó que fundara en Su honor la Orden de la Purísima Concepción, con el mismo hábito blanco y azul que Ella llevaba. Ante tan señalada merced de su Reina y Señora, Beatriz se ofreció por Su esclava y Le consagró, rebosante de gratitud, el voto de su virginidad y le rogó confiadamente la librara de aquella prisión. La Reina Celestial accede sonriente y desaparece».

La intervención de don Juan Meneses, tío de Beatriz, hizo que la reina Isabel abriese el cofre pasados tres días, esperando que su dama fuese ya cadáver. La sorpresa de todos fue impresionante. Beatriz apareció con más belleza y lozanía que antes de ser encerrada. Todos adivinaron que la bella dama portuguesa había sido favorecida en aquellas horas obscuras y tenebrosas con alguna Luz especial del Cielo. La Santísima Virgen la había escogido para dama Suya. Era preciso cambiar de palacio.

«A los tres días de verse libre del encierro, sin más dilación, pidió salir de Tordesillas, dirigiéndose a Toledo, acompañada de dos doncellas.» Ingresó en el monasterio cisterciense de Santo Domingo de Silos, en Toledo, en el que durante treinta años se dedicó únicamente a Dios, a la oración, al sacrificio y al desprecio del mundo. «Desde que salió de la corte del rey Don Juan hasta que murió ningún hombre ni mujer vio su rostro enteramente descubierto…».

Después de estos casi treinta años de dedicación a la mortificación y vida retirada, unida la práctica de la oración prolongada y a una liberalidad magnánima para emplear todos sus bienes en dar culto a Dios y socorrer al pobre, decidió fundar un nuevo monasterio u Orden de la Inmaculada Concepción, en honor del Misterio de la Inmaculada Concepción y para la propagación de Su culto. Así, pues, el año 1484 abandonó el monasterio de Santo Domingo y pasó, con algunas compañeras, a una casa llamada Palacio de Galiana, que le había donado la reina Isabel la Católica.

El día 30 de abril de 1489, a petición de Beatriz y de la misma reina Isabel, el Papa Inocencio VIII autorizó la fundación del nuevo monasterio y aprobó las principales reglas que, entre tanto, habrían de observarse en el mismo. Sin embargo, antes de que, conforme al permiso pontificio, se iniciara a la vida regular en el nuevo monasterio, Beatriz subió a los cielos. El día 16 de agosto de 1492, que se había acordado para la toma de hábitos, tuvo lugar la tranquila muerte de Beatriz. El mismo padre confesor le impuso el hábito y velo concepcionistas y recibió su profesión religiosa.

«Al tiempo de su muerte fueron vistas dos cosas maravillosas: la una fue que, como le quitaron del rostro el velo para darle la unción, fue tanto el brillo que de su rostro salió que todos quedaron espantados; la otra fue que en mitad de la frente le vieron una estrella, la cual estuvo allí puesta hasta que expiró, y daba tan gran luz y resplandor como la luna cuando más luce, de lo cual fueron testigos seis religiosos de la Orden de San Francisco».

Había sido escogida como estrella para guiar a generaciones de vírgenes, que consagrarían a Dios su amor y su pureza, en honor de María Inmaculada. Se iba al Cielo para guiarlas mejor desde allí.


sábado, 16 de agosto de 2014

La Ofrenda de Vida lo compendia todo

Tomado del Libro: "La Victoriosa Reina del Mundo"
Revelaciones a Sor María Natalia Magdolna

He sentido gozo al ver cómo una y otra vez los fieles que se encontraban en el templo hacían ofrecimiento de su vida movidos por el celo de mi padre espiritual. Pensaba para mis adentros: ¿Lo estarán viviendo? ¿Es suficiente entregarse una sola vez? ¿Lo recordarán luego? Entonces mi Jesús me habló así:

Si alguien, hija Mía, no hace sino una sola vez el Ofrecimiento de Vida, ¿entiendes, hija Mía? una sola vez, en un momento de Gracia se encendió en su corazón el fuego de amor heroico, ¡con esto selló toda su vida! Su vida, aunque no piense conscientemente en ello, es ya propiedad de ambos Sagrados Corazones. Para Mi Padre no existe el tiempo. La vida del hombre está ante Él como un todo.

Aunque uno haya hecho otro ofrecimiento, la ofrenda de vida por amor lo compendia todo y está por encima de ellos. Ésta será, pues, la corona, el aderezo más precioso y el distintivo de su nobleza espiritual en la Patria Eterna.

A los que tienen la cruz del sufrimiento

La Santísima Virgen dijo:

—Cuando les llega, hijos Míos, un gran sufrimiento corporal o espiritual y ustedes lo aceptan con espíritu de oblación, eso puede ser fuente de Gracias innumerables. Pueden pagar con ello los pecados, las omisiones de toda su vida y, cuando ya han cancelado toda su deuda, pueden ustedes alcanzar, con el restante sufrimiento, llevado con paciencia, la conversión de los pecadores empedernidos y dar gloria a Dios. Las almas salvadas, gracias a los sufrimientos aceptados por ustedes, pueden alcanzar incluso la santidad.

—Cuando pesa sobre ustedes la Cruz del sufrimiento, sea por causa de una enfermedad o de un sufrimiento espiritual, recuerden que no son sino peregrinos en la Tierra. Más allá de la tumba, hay un mundo maravillosamente más bello, que Dios ha preparado para Sus hijos, donde les espera una felicidad muchísimo mayor que la que merecían debido a sus sufrimientos pacientemente sobrellevados. En un estado de felicidad que “ojo jamás vio, ni oído nunca oyó” estarán sumergidas sus almas durante toda una eternidad. Aunque la vida de uno esté llena de sufrimiento, será siempre muy corta, y se acabará pronto. Alégrense, aun cuando estén sufriendo, porque avanzan hacia una meta segura y al final del camino les espera el brazo tierno de su Madre y el Amor eterno de la Santísima Trinidad.

Los llamo a ustedes, Mis queridos hijos, a un apostolado de especial elección, para que soporten el martirio espiritual por los pecados de los demás, y para que por medio del sacrificio de sus vidas, ofrecido con gran corazón, Dios pueda derramar ríos de Su Misericordia. Piensen, Mis queridos hijos, qué inmensa multitud de almas pueden salvar de la eterna condenación si llevan con paciencia esa pequeña astilla de la Cruz de Mi Santo Hijo, que Él les ha dado, para que tomando la Mano de su Madre participen ustedes también de la Obra de la Redención. No pidan, hijos Míos, el sufrimiento; pero acepten siempre con humilde entrega, aquellos que el Señor les da. 

“No puedo quitar la Cruz a las almas escogidas”

Jesús dijo:

—Hijos Míos, apóstoles Míos: Las almas necesitan tanto de los sufrimientos aceptados por ustedes como los enfermos de la medicina. No puedo descargar la Cruz de los hombros de ustedes, aunque por momentos les parezca que ya van a caer bajo su peso; porque si la quitara, se interrumpiría el proceso de curación de las almas y dejaría perecer a aquellas que todavía pueden ser salvadas. Cuando se cancela la deuda de una o varias almas o termina su tratamiento curativo, gracias al sufrimiento ofrecido por ellas, entonces quito la Cruz por algún tiempo para que cobre nuevo vigor Mi apóstol, destinado a tan sublime vocación.

—Hijos Míos, una sola alma que se pone sobre el altar del sacrificio por amor a Mí y a sus hermanos, aumenta cien veces la Gloria de Mi Padre y la alegría de Mi querida Madre. ¡Levántense, hijos Míos, con un fervor más intenso! Mi Iglesia nunca ha tenido una necesidad tan grande de víctimas generosas como ahora... Hacen falta almas que no estén rumiando sus propios problemas, sino cuya mirada esté puesta en los demás buscando cómo puedan ayudarles en lo corporal y en lo espiritual. Vuelquen sus pensamientos y su amor desinteresado sobre cómo poder salvar a los infieles y a los pecadores, porque saben muy bien que no hay nada tan precioso en el mundo como las almas... ¡Láncense, hijos Míos, una y otra vez hacia la sagrada meta de salvar las almas! ¡Háganse santos para que puedan ser verdaderamente Mis apóstoles revestidos de Cristo ante la Faz de Mi Padre!

Mensaje de la Virgen para los que hacen la Ofrenda de Vida

La Santísima Virgen dijo:

—Cuando el Eterno Padre escoge un alma para darle la Gracia de ser uno de los elegidos, la destina a que, ya en la Tierra, sea semejante a Su Hijo Unigénito. Y, ¿en qué debe ser semejante a Él? En el amor y en la aceptación de los sufrimientos. Si en esto siguen ustedes a su Jesús, el Eterno Padre reconocerá en ustedes a Su Santo Hijo.

—Las almas, a las cuales el Eterno Padre escogió para que hagan el Ofrecimiento de Vida deben esforzarse por salvar el mayor número de almas para Dios. Lo pueden alcanzar con la oración fervorosa, con la práctica de la caridad activa y servicial, con la mansedumbre, con la humildad, con la mortificación, pero sobre todo con la aceptación paciente de los sufrimientos. Creo que Mi Corazón Maternal encontrará entre Mis hijos, almas que con el ardor de los mártires amen a Dios.

—Aun en tiempo de las más grandes pruebas, Mis queridos hijos, deben tomar con confianza ilimitada la Mano de su Madre. Juntos vayan ustedes al Corazón Eucarístico de Jesús que es su Fortaleza en su peregrinación terrenal. Así, fortalecidos diariamente por Él, continúan ustedes el camino hacia el hogar de la eterna felicidad donde en glorioso éxtasis, se reconocerán entre sí los que hayan hecho de su vida una ofrenda de amor a gloria de Dios y el bien de las almas.

—Entonces, Mi Santísimo Hijo les va a estrechar a Su Corazón inflamado de Amor, para sumergirlos en el gozo de la unidad de Amor de la Santísima Trinidad, en el estado de la eterna felicidad, para que puedan alegrarse sin fin en compañía de las almas para quienes, con su generoso ofrecimiento de vida, lograron alcanzar la salvación.

—¡Amen y tengan confianza, hijos Míos, porque Dios está con ustedes! El Señor ama la vida de cada alma que hizo la entrega de sí misma. Precisamente por eso no pongan límite a sus sacrificios. ¡Dar más, amar mejor! Sea ésta la consigna de su vida.

El Amor Misericordioso de Jesús

En cierta ocasión recibí un libro y leí en él que nuestro Jesús se quejaba de que las almas caían al infierno como bajan en invierno los copos de nieve. Al leer esto comencé a ver el mundo que está a mi alrededor y en espíritu lloré a los pies de Jesús. Entonces Jesús me dijo:

—No llores, porque esto viene del maligno espíritu que quiere denigrar el Amor Misericordioso de Mi Padre. Entiende, hija Mía. Si las almas cayeran al infierno como caen los copos de nieve en invierno, Mi Padre jamás hubiera creado al hombre. Pero lo creó porque quiso derramar sobre sus creaturas la Felicidad de la Santísima Trinidad.

—Es verdad que el hombre cometió el pecado con su desobediencia, pero Mi Padre envió al Hijo, quien con Su Obediencia lo reparó todo. Sólo caen en las tinieblas exteriores aquellas almas que hasta el último momento de su existencia rechazan a Dios. Pero el alma que antes de abandonar el cuerpo sólo dijera con arrepentimiento: “¡Dios mío, sé Misericordioso conmigo!”, ya se ha librado de las tinieblas exteriores.

—Pero mira, hija Mía, el Amor Misericordioso de Mi Padre alcanza incluso a los pecadores empedernidos. Por eso pido el Ofrecimiento de Vida que, cual sacrificio unido a Mi cruento Sacrificio, alcanza que la Justicia Divina sea satisfecha y de esta manera pueda haber Misericordia también para los empedernidos, al menos en el último día o último momento de su vida. Por eso convocaré una multitud de almas entregadas para esta pesca apostólica de almas”.

Oración del Ofrecimiento de Vida

Mi amable Jesús, delante de las Personas de la Santísima Trinidad, delante de Nuestra Madre del Cielo y toda la Corte Celestial, ofrezco, según las intenciones de Tu Corazón Eucarístico y las del Inmaculado Corazón de María Santísima, toda mi vida, todas mis santas Misas, Comuniones, buenas obras, sacrificios y sufrimientos, uniéndolos a los méritos de Tu Santísima Sangre y Tu Muerte de Cruz: Para adorar a la Gloriosa Santísima Trinidad, para ofrecerle reparación por nuestras ofensas, por la unión de nuestra santa Madre Iglesia, por nuestros Sacerdotes, por las buenas vocaciones sacerdotales y por todas las almas hasta el fin del mundo.

Recibe, Jesús mío, mi ofrecimiento de vida y concédeme Gracia para perseverar en él fielmente hasta el fin de mi vida. Amén.

Cinco Promesas de la Santísima Virgen para los que hacen el Ofrecimiento de Vida:

1.  Sus nombres estarán inscritos en el Corazón de Jesús, ardiente de Amor, y en el Corazón Inmaculado de la Virgen María.
2.  Por su ofrecimiento de vida, unido a los Méritos de Jesús, salvarán a muchas almas de la condenación. El mérito de sus sacrificios beneficiará a las almas hasta el fin del mundo.
3.  Nadie de entre los miembros de su familia se condenará, aunque por las apariencias externas así parezca, porque antes de que el alma abandone el cuerpo, recibirá en lo profundo de su alma, la gracia del perfecto arrepentimiento.
4.  En el día de su ofrecimiento, los miembros de su familia que estuvieran en el Purgatorio, saldrán de ahí.
5.  En la hora de su muerte estaré a su lado y llevaré sus almas, sin pasar por el Purgatorio, a la Presencia de la Gloriosa Santísima Trinidad, donde en la Casa hecha por el Señor, se alegrarán eternamente junto Conmigo.


La Victoriosa
Reina del Mundo
(1939-1943)


viernes, 15 de agosto de 2014

15 de Agosto de 1652, Primera Aparición de la Virgen María a Jeanne Courtel en la Bretaña Francesa

En el pueblo de Querrien, del Municipio La Prénessaye, región de Bretaña, Francia, el 15 de agosto de 1652, se Aparece la Santísima Virgen a Jeanne Courtel, una joven pastora de once años, medio sorda y muda, que cuidaba sus ovejas en la pradera de Fontanelles. De repente, a las seis en punto, mientras ella rezaba el Rosario, la Virgen María se le Apareció y le dijo:

“Elegí este lugar para ser honrada; quiero que Me construyan una Capilla en el centro de este pueblo para que todos vengan a rogarme.”

Jeanne ni siquiera se había dado cuenta que ya estaba curada. La Virgen María le preguntó:

“Encantadora pastora, dame una de tus ovejas.”

Las ovejas no son mías... ellas son de mi padre.

“Ve a ver a tus padres... y pídeles para Mí un cordero.”

Pero, ¿quién guardará mi rebaño?

“¡Yo Misma guardaré tus ovejas!”

Padre mío, una Dama vino a verme y me ha pedido uno de tus corderos.

“¡Ah, hija mía, ya que esta Señora te ha hecho hablar, Le daremos todo el rebaño!”
Respondió el papá.

Ella también ha dicho, que hay que cavar en el estanque para encontrar Su Estatua enterrada y perdida por siglos.

– "¡Ah! ¿Y qué otra petición te hizo?

Ella ha dicho que es la Virgen María, y que se Le edifique una Capilla en el medio del pueblo para que los peregrinos puedan venir en masa a honrarla.

El padre de la pequeña Jeanne, permaneció en silencio en un primer momento por el asombro. Pero él tenía ante sí la evidencia de la verdad de los hechos: su Jeanne hablaba y escuchaba como todo el mundo. Así que él declara: “Si esto es cierto, vamos a pedir al Obispo que nos permita construir un Santuario a la Virgen María.”

El 20 de agosto 1652, la Estatua fue encontrada conforme las indicaciones de la Virgen María. Esta Estatua, tallada por San Gallen, había sido conservada y mantenida en buenas condiciones en el estanque, por 1000 años con el agua de su fuente.

En total fueron quince Apariciones, estudiadas y aprobadas por el Obispo. El 20 de septiembre de 1652, tras la investigación, y formalmente reconocida la autenticidad de los hechos, se bendijo y puso la primera piedra de la futura Capilla, donde se colocó la Imagen, milagrosamente encontrada, con el título de ‘Notre Dame de Toute Aide’.



miércoles, 13 de agosto de 2014

El Tesoro de las Lágrimas de María

Revelaciones de Jesús a la Hermana Amalia Aguirre, Campiñas, Brasil (1931)

“Hija, voy hoy a hablarte de las Lágrimas de Mi Madre. ¡Durante veinte siglos Ellas quedaron guardadas en Mi Divino Corazón para ahora entregarlas! Con esta entrega Yo te constituyo Apóstol de Nuestra Señora de las Lágrimas y sé que estás pronta a dar la vida por la difusión de tan Santa Devoción!

¡Ser Misionera de las Lágrimas de Mi Madre es darme inmensas consolaciones! Dad valor infinito a esas Lágrimas y, con ellas, los que se propusieren propagarlas tendrán la felicidad de robar pecadores del maligno, cuyo odio ha de colocar muchos obstáculos para que Ellas no sean conocidas.

¡El mundo tiene necesidad de Misericordia! ¡Y para recibirla no hay dádiva más preciosa que las Lágrimas de Mi Madre! Si las lágrimas de una madre conmueven el corazón de un hijo rebelde, ¿cómo no se ha de conmover Mi Corazón, que tanto ama esta Madre?

¡Este Tesoro magnífico, guardado veinte siglos, está en todas las manos para con él salvar muchas almas de las garras infernales! Cuando las almas generosas dicen: “Jesús Mío, por las Lágrimas de Vuestra Madre Santísima”, ¡Mi Corazón se abre y hace verter sobre aquellas almas los torrentes de Mi Misericordia!

Todos los que se propusieren propagar las Lágrimas de Mi Madre, en el Cielo recibirán una alegría toda especial y alabarán las horas que pasaron divulgándolas. Todos los Sacerdotes que difundieren el Poder de las Lágrimas de María, tendrán sus trabajos produciendo frutos de vida eterna y grandes cosas harán por Mi Amor.

¡La difusión de esta riqueza de las Lágrimas de Mi Madre es de mucha importancia para Mi Corazón porque va a darme millones y millones de almas! Tu Jesús Crucificado, que en tus manos depositó tan Sagrado y Poderoso Tesoro, del cual debes ser Apóstol incansable y ser capaz de dar la vida por él. ¡Felices los que difundan las Lágrimas de MARÍA!” (1931). 


Rosario de las Lágrimas


sábado, 9 de agosto de 2014

Rosario de La Llama de Amor

“Quiero que así, como Mi Nombre es conocido por todo el mundo, así también conozcan la Llama de Amor de Mi Corazón Inmaculado, que no puedo por más tiempo contener en Mí, y que salta con fuerza explosiva hacia vosotros.”

“Extiendo la Llama de Amor de Mi Corazón sobre todos los pueblos y naciones; no sólo sobre los que viven en la Iglesia Católica, sino sobre todas las almas del mundo entero que fueron señaladas con la bendita Cruz de Mi Santísimo Hijo…”

“La Llama llena de Gracia, que de Mi Corazón Inmaculado les he dado, pase de corazón a corazón. Éste será el Milagro, cuya Luz cegará a satanás.”

“Bajo la suave Luz de Mi Llama de Amor hasta el pecador más empedernido se convertirá porque no quiero que una sola alma se condene.”

“Repartid entre vosotros las horas de la noche, de manera que ningún minuto se quede sin que alguien esté velando. Mientras alguno esté en vela, haciendo referencia a Mi Llama de Amor, ni un solo moribundo lo prometo se condenará en su contorno.”

“Mi Llama de Amor, que deseo derramar sobre vosotros en una medida cada vez mayor, quiero hacerla sentir también sobre las Almas del Purgatorio. En ocho días liberaré del Purgatorio a los difuntos de aquellas familias que los días jueves o viernes observan la hora santa familiar, o si un miembro de la familia en día jueves o viernes ayuna a pan y agua.”

“Quien ayuna a pan y agua en día lunes, liberará un alma sacerdotal del lugar de sufrimiento. El que reza tres Ave Marías, haciendo referencia a la Llama de Amor de Mi Corazón Inmaculado, salva un alma del lugar de sufrimiento.”

“Mi Corazón arde del Amor que siento hacia vosotros. Ya no puedo más contener en Mí, Mi Amor, con fuerza explosiva salta hacia vosotros. Yo soy vuestra Madre. Puedo ayudar y quiero ayudaros, pero para eso necesito también vuestra la ayuda…”

“Debéis esforzaros por cegar a satanás. Los necesito a todos, individual y colectivamente. No demoréis, porque satanás se quedará ciego en la medida en que vosotros os afanéis en conseguirlo. Para comenzar, os concedo una fuerza admirable para todos y para cada uno en particular. ¡La responsabilidad es grande, pero vuestro trabajo no será en vano! Si todo el mundo se une Conmigo, la suave Luz de Mi Llama de Amor se encenderá y prenderá Fuego en toda la redondez de la Tierra. Satanás será humillado, hecho impotente, y ya no podrá ejercer más su poderío. Sólo os pido que no alarguéis este tiempo de preparación. No. ¡No le deis más prórrogas! ¡No os quedéis pasivos frente a Mi Santa Causa!”

“A través de pocos, y por los pequeños, debe comenzar esta efusión grande de Gracias que conmoverá al mundo. Todo el que reciba este Mensaje tómelo como una invitación, y nadie se moleste por ella o la rehúse. Todos vosotros sois Mis hijos, y Yo soy para todos una Madre.”

“Rogad a San José, el casto Esposo. ¡Él os ayudará a buscar hospedaje para Mi Llama de Amor en los corazones de los hombres!”

“¡No seáis tímidos! ¡La fuerza para actuar os la concedo! ¡Solamente debéis querer! Por el efecto de la Gracia de Mi Llama de Amor, vuestras almas se iluminarán para que vuestro arrancar sea valiente. ¡Hacedlo! ¡Soy Yo quien lo urjo!” (Mensajes de la Santísima Virgen a Isabel Kindelman, Hungría)




jueves, 7 de agosto de 2014

Historia sobre la Aparición de la Santísima Virgen María a Santo Domingo de Guzmán

Domingo de Guzmán era un Santo Sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albigense. Ésta enseñaba que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albigenses, todo lo material era malo. También negaban los Sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Santo Domingo se empeñó en el combate de dicha secta, pero sin embargo no conseguía sobrepujar el ímpetu de los herejes, que continuaban pervirtiendo a los fieles católicos. Y los que no lo aceptaban eran masacrados.


Convencido de que los herejes Cátaros, debían ser convertidos al catolicismo, comenzó a formar el movimiento de Predicadores. De acuerdo con el Papa Inocencio III, en 1206, al terminar las embajadas, se estableció en el Languedoc como predicador entre los cátaros, y en 1206 establece una primera casa femenina en Prouille. El convento se encontraba junto a una Capilla dedicada a La Virgen. Según la antigua tradición fue en el año de 1208, en esta Capilla donde Domingo, desolado, le suplicó a la Virgen Santísima que le señalase un arma espiritual eficaz, capaz de derrotar a aquellos terribles adversarios de la Santa Iglesia. En 1215 se establece en Toulouse, capital histórica de la provincia del Languedoc, y funda la primera casa masculina de su Orden de Predicadores. La Virgen se le Apareció. Santo Domingo contaba que vio a la Virgen sosteniendo en Su Mano un Rosario, que le enseñó a recitarlo; dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes Gracias. El Santo se levantó muy consolado y abrasado de celo por el bien de estos pueblos, entró en la Catedral y en ese momento sonaron las campanas para reunir a los habitantes. En todas partes reconquistaba almas: Los católicos tibios se enfervorizaban, los fervorosos se santificaban; las Órdenes Religiosas florecían; convertía a los herejes que, abjurando de sus errores, regresaban a la Iglesia por millares; los pecadores se arrepentían y hacían penitencia; expulsaba a los demonios de los posesos; obraba milagros y curaciones. 


martes, 5 de agosto de 2014

1662º Aniversario de la Aparición de la Virgen María al Papa Liberio pidiendo la construcción de la Basílica Santa María la Mayor

Basílica de Santa María la Mayor, en Roma
La noche del 4 al 5 de agosto del año 352 se aparece la Virgen en Roma a una rica pareja de esposos cristianos, sin hijos, que habían querido nombrarla como única heredera de todos sus bienes. Al mismo tiempo, se aparece también al Papa Liberio. A ambos les pidió la construcción de una Iglesia sobre el monte Esquilino, en el mismo lugar donde al día siguiente iban a encontrar nieve fresca. Allí se levantó la Iglesia, llamada hoy, Santa María la Mayor; y por esta Aparición se instituyó la fiesta de la Virgen de las Nieves el 5 de agosto. [1]

La Basílica de Santa María la Mayor —en idioma italiano, Basilica di Santa Maria Maggiore, también conocida como Basilica di Santa Maria della Neve y Basílica Liberiana. Santa María la Mayor es la única iglesia romana que conserva la planta estrictamente basilical y la estructura paleocristiana primitiva.

El Papa Liberio encargó la construcción de la Basílica Liberiana, hacia el año 360. Quería un Santuario construido en el Lugar donde se produjo una Aparición de la Virgen María ante un patricio local y su esposa. Según la tradición, el perfil de la Iglesia fue físicamente dibujado en el suelo por una milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto de 358 en lo alto del Esquilino. La Basílica está dedicada a la Virgen María, bajo el título de ‘Nuestra Señora de las Nieves’, los católicos locales conmemoraban el milagro en cada aniversario lanzando pétalos de rosa blanca desde la bóveda durante la Misa festiva.


Aparición de la Virgen a un patricio romano y su esposa en el año 352






[1] Fuente: “Apariciones y Mensajes de la Virgen María, Primera Parte, Apariciones Aprobadas por la Iglesia, Otras Apariciones”, de Ángel Peña O.A.R. – Lima, Perú, 2001.

lunes, 4 de agosto de 2014

San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars

La Eucaristía era el centro de su existencia. Ante Jesús Sacramentado se pasaba las horas disponibles, cuando no se lo impedían sus obligaciones pastorales, especialmente las confesiones.

Fue un mártir del confesionario (en los últimos años confesaba unas quince horas al día, y a veces más), un adorador perpetuo de la Eucaristía y un amante de la Virgen a toda prueba.

Dios le concedió muchos dones. Según testigos, veía a Jesús en la Eucaristía casi todos los días. La Virgen, Santa Filomena y otros Santos se le aparecían con frecuencia. Tenía el don de discernimiento de espíritus para conocer el corazón de los penitentes que se acercaban a él. Rezaba mucho por la conversión de los pecadores y por las almas del Purgatorio.

Su vida fue un milagro de Dios, pues durante muchos años apenas comió casi nada. Ayunaba frecuentemente a solo agua. Se daba disciplinas y oraba intensamente por la conversión de sus feligreses y penitentes, pudiendo así transformar su parroquia y decir: Ars ya no es Ars


Vida y Anécdotas del
Santo Cura de Ars